Mostrando entradas con la etiqueta no solo pan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta no solo pan. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de julio de 2014

Desde la ciudad de agua: pan, fruta, queso y... felices vacaciones


laguna veneciana desde el velero,
al fondo la isla de Burano y
a la gaviota no le interesa


un canalillo y callejuela






(para Amapola Azzul,
                         mariposilla de agua,
                                                      corazòn alado )

Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas,
el que cuaja los trigos, el que tuerce las algas,
hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos
y tu boca que tiene la sonrisa del agua

                             ...


Mariposa morena, dulce y definitiva


como el trigal y el sol, la amapola y el agua.


                                                                              Pablo Neruda

La ciudad flotante emergida del agua nunca está sola. En esta época del año casi no se ve, los turistas la invaden, la cubren, y se vuelve invisible, 
         ...    a falta de nieblas  ...

Me gusta más de invierno, es más auténtica.

El calor y la humedad de ahora hacen que parezca que hierva.

Así que para no tener ni que encender el fuego en días de intenso bochorno es agradable tomar platos frescos de ensaladas que combinan frutas, como las brevas y las peras, con el queso que más nos guste. Todo con un pedazo de buen pan, que no falte. Hay quien pone jamòn serrano en lugar de queso.
A mi "gondolero" no le gusta el combinado dulzòn de fruta con queso,  prefiere la ensalada de tomate con mozzarella a la que se le puede añadir aceitunas, anchoas o bonito, y todas las cosas que se nos ocurran. No voy a descubrir nada nuevo, son platos sencillos, refrescantes y muy sabrosos si os gustan esos ingredientes:


Peras con queso: lavamos, pelamos y cortamos las peras en gajos finos. Las disponemos en el plato rociamos con un hilo de aceite de oliva virgen y unas gotas de zumo de limón, espolvoreamos con un poco de pimienta y un poquito de canela (opcional). Colocamos por encima el queso en escamas o trocitos.Yo puse queso de oveja siciliano en làminas y gorgonzola. Se pueden agregar nueces troceadas.



Brevas con queso azul: lavamos las brevas y las cortamos en cruz, o a la mitad,  las untamos con el queso azul (yo utilicé un gorgonzola suave) u otro tipo de nuestro agrado. Rociamos con un hilo de aceite y de zumo de limón, espolvoreamos con pimienta. 

breva con gorgonzola
brevas con mozzarella y
bolitas de sandìa











Tomates con mozzarella: Cortamos en rodajas los tomates, salamos, espolvoreamos con orégano y unas gotas de aceite de oliva y colocamos sobre ellas la mozzarella en lonchas. De nuevo rociamos con un hilo de aceite, orégano y unas arenas de sal.


idem con anchoas y aceitunas negras
tomates, mozzarella, orégano y albahaca



Falta solo poner el pan. Espero que os gusten tanto como a mì...


... ahora ha llegado el momento de cambiar de aires y acercarme a otras orillas con mi gente, mi bosque y mi mar...
Me desconectaré de este medio y volveré un poco a la prehistoria, lo necesito...


Ya he bordado mis sueños a la funda invisible de mi almohada...me la llevo conmigo en la maleta y como cada verano,

miraré a los cielos en busca de estrellas fugaces y pediré un deseo, uno muy grande donde meto de todo...


pues yo creo que el nuevo año empieza terminado el verano


Las Perseidas:
lluvia de estrellas

foto de la Web

Nos vemos, si es posible, en septiembre, en mi lareira y en vuestros rincones.

                                     Un gran abrazo y felices dìas
                                           
                                           Prelude in C Major- BACH

                 








 

miércoles, 24 de julio de 2013

Mermelada de calabacín de Nonna Rosetta


Ya no mana la fuente, se agotó el manantial;
Ya el viajero allí nunca va su sed a apagar.


 Ya no brota la hierba, ni florece el narciso,
Ni en los aires esparcen su fragancia los lirios
...
iMas no importa!; a lo lejos otro arroyo murmura
Donde humildes violetas el espacio perfuman.
...
El sediento viajero que el camino atraviesa,
Humedece los labios en la linfa serena
Del arroyo que el árbol con sus ramas sombrea,
Y dichoso se olvida de la fuente ya seca
.
                         ROSALÍA DE CASTRO   En las orillas del Sar


Se la dedico a la madre de mi marido Luc,  Rosetta,  que me la hizo probar por primera vez a mi llegada a Italia. Ella siempre preparaba delicias culinarias, pastas y  ñoquis artesanales   conservas caseras de todo tipo: mermeladas de frutas y verduras,  infusiones de hierbas, mieles de diferentes flores , licores...todo ello  con gran esmero usando productos genuinos de su huerta o de campos vecinos.

Ahora que los avatares de la vida no se lo permiten  la hago yo en homenaje a ella. Por suerte fui anotando muchas cosas en mis cuadernos pero no me salen igual de bien.  Esta es la primera vez que hago la mermelada de calabacin, una de mis preferidas y que no se encuentra habitualmente en las tiendas. Pero tengo que mejorarla...

Mermelada de calabacín de Nonna Rosetta

mi primer tarrito de mermelada






Ingredientes:
Un kg de calabacín
850 gr. Azúcar
Un limón (zumo) y piel rallada
Un poco de vainilla (algunas gotas)
*Una cucharada  de coñac por tarro (opcional da un sabor especial a la mermelada pero es para adultos)

Lavar los calabacines   pelarlos  y cortarlos en rodajas finas. 

Meterlos en el fuego con medio litro de agua caliente la ralladura del limón  y el azùcar, y cocerlos a fuego lento muy suave mezclando continuamente hasta que el agua se absorba y que empiece a formarse el caramelo. A este punto  añadimos el zumo del limón + vainilla mezclamos continuamente y dejamos cocer todavía algún minuto. En total una hora u hora y cuarto aproximadamente.
Es oportuno hacer  la prueba del plato  al menos los novatillos mermeladeros como yo. Consiste en hacer deslizar sobre un plato una cucharadita del compuesto que estamos cociendo. Si la mermelada no desliza quiere decir que ya está lista y apartamos del fuego. Yo reconozco que no hice esta prueba del plato y me pasé un pelín de su punto...me  pasé unos diez minutos en la cocción del calabacín, pues al enfriarse ya se adensa lo suficiente para que se resbale mejor la mermelada sobre el pan...ay ay

 Dejamos que entibie un poco y vertemos la mermelada en los envases todavía caliente y cuando se haya enfriado completamente podemos añadir una cucharada de coñac en la superficie y cerramos herméticamente los tarritos. Yo no hice este paso.

Estará ya lista para extender sobre una buena rebanada de vuestro pan preferido. Yo creo que es un delicioso modo de compartir un café en un desayuno de domingo y si preparáis el pan casero aun mejor.
                        O también queda bien para guarnecer un pastel.


Con esta receta golosa y simple me despido de mi lareira y de los amigos que amablemente por aquí pasan ya que me voy de vacaciones a mi refugio rústico cerca del bosque y cerca del mar  de mi tierra gallega. Estaré desconectada de ciberlandia hasta septiembre.

                        Mientras ultimo los preparativos del viaje  espero poder  pasar  a saludaros

   Mil gracias siempre de vuestras agradables visitas  y

             feliz verano/invierno segùn la perspectiva del mundo en que se vive

Chusa

martes, 25 de junio de 2013

Doña Mozzarella en Carroza de Oro con Cojín de Terciopelo Rojo



campo de amapolas en las cercanías de Treviso



Novia del campo, amapola
Que estás abierta en el trigo
Amapolita, amapola
¿te quieres casar conmigo?
                                                Juan Ramón Jiménez

Distraída en otros intereses, ya hacía algún tiempo que no encendía mi lareira para conversar un ratito. Entre diversas ocupaciones he percibido un aire de desencanto general como pocas veces hasta ahora. No solo entre personas adultas o de cierta edad,  sino también entre los jóvenes. 
Por eso cuelgo la foto de miles de amapolas rojas que saqué volviendo del trabajo a finales de mayo y que me alegraban las mañanas laborales. Viendo esa maravilla no se puede perder la ilusión de que vengan tiempos mejores para los que están pasando dificultades. Ahora los campos ya dan otra imagen más árida, de pleno estío, en que estamos sumergidos por estas latitudes.

Decía el escritor alicantino Gabriel Miró que el mes de junio es el más hermoso del año porque la felicidad tiene su olor , el olor del mes de junio. Será porque lo asociamos con las vacaciones escolares  ...      los días más largos de luz  ...    los juegos infantiles en la calle...
      Aunque para mí quizá el mes más bello sea abril,   cuando nace la primavera...

Bueno, dejémonos ya de recuerdos y vayamos a la receta de hoy que es tan simple que le inventé un título más fantasioso y elevado de lo que en realidad es, pero espero que al menos haga sonreír. Por supuesto me he inspirado en el título que dan en Italia a esta receta  tradicional,  Mozzarella in carrozza,  que consiste en un emparedado de pan de molde relleno de queso mozzarella, pasado por huevo y frito. Solo que yo le he dado un tono más mediterráneo y jugoso, añadiéndole unas rodajas de tomate fresco. Espero que os guste.

Mozzarella en carroza

                   

Ingredientes:
Mozzarella
Tomate
Pan de molde (algunas rebanadas)
Una  cucharada de harina para sellar los bordes
Uno o dos huevos  batidos para rebozar los emparedados
Un pellizco de sal (opcional)
Aceite de maíz para freír

Preparación:
Colocamos sobre una rebanada de pan dos rodajas de tomate.Cortamos la mozzarella en lonchas gruesas que disponemos sobre las rodajas de tomate. Cubrimos con la otra rebanada de pan para formar el emparedado presionando bien. Untamos los bordes del sandwich en harina y luego rápidamente en agua fría para que no se desparrame la mozzarella durante la cocción.
Ponemos a calentar el aceite en una sartén y mientras, pasamos los emparedados por el huevo batido con un pellizco de sal y los vamos friendo. Cuando están dorados por abajo, les damos la vuelta delicadamente ayudándose de la espumadera. Se sacan a escurrir el exceso de aceite sobre papel absorbente. Se sirven acompañados de un lecho de ensalada o con un buen gazpachito y ya está el almuerzo listo. Se pueden comer recién hechos, calentitos, o fríos

ñam, ñam
 Yo no soy amante de abusar de fritos, pero algún día, por qué no?. Podéis rellenar estos emparedados de otros ingredientes, claro, aunque yo os aconsejo estos. 
Hasta la próxima amigos, dejo que se apague la lareira que hace un calor muy, muy tórrido aunque hoy pasa una deliciosa  brisa ligera.
Felices días os deseo disfrutando de los aromas y sabores del mes de junio
Chusa